La importancia de la presión de la rueda

Coches zombies, ¿has oído hablar de ellos?
10 julio, 2019
Circulación por ciudad en la actualidad
12 septiembre, 2019
Mostrar todo

La importancia de la presión de la rueda

La presión del neumático puede ser un dato decisivo en el momento de circular por la vía. La rueda conforma la única superficie de contacto con el suelo que pisa nuestro vehículo. Se asimila, con razón, a los zapatos de las personas. Somos conscientes de lo que significa andar con unos zapatos gastados o rotos, por lo que puedes imaginar el efecto de una rueda en mal estado.presión de la rueda

Antes de continuar, vamos a diferenciar las distintas partes de una rueda, que suelen ser motivo de confusión. Las principales, que se pueden subdividir también, son las siguientes:
– Neumático. Es la piel última, con estructura de acero y fibra textil, y fabricado con caucho.
– Llanta o disco de rueda. Parte de acero o de alguna aleación ligera que conecta con los ejes del vehículo. Se encarga de soportar los demás elementos.
– Válvula. Elemento a través del cual se rellena la cámara de aire que fija el neumático a la llanta, a la vez que proporciona un contacto adecuado del caucho con la calzada.
– Contrapesa. Pequeña pieza de plomo que se sujeta junto a la llanta y que proporciona equilibrio al conjunto de la rueda durante la conducción.

Como usuarios, la parte que más a mano (y a la vista) tenemos de la rueda es el neumático. Por eso nos vamos a centrar más en él.
Inicialmente, el aire que ponemos al neumático es frío. Al dilatar con el calor de la circulación, su presión aumenta. También ocurre en verano, que la temperatura del pavimento se suma a la de la circulación, y la presión es aún mayor.

Cada fabricante facilita unos valores de presión, que son los que debes respetar para tener una adecuada respuesta de los neumáticos. En verano, lo mejor es disponer del valor más bajo de presión. Ya se encarga la temperatura de aumentarla.

Cabe destacar que, si la presión es muy baja, perjudica tanto en caso de aquaplaning como en frenada brusca. Una baja presión provoca un menor agarre y un desgaste más rápido del neumático. Además, aumenta el consumo de combustible.

Por otra parte, una sobrepresión hace que las probabilidades de reventón sean mayores.

Ya ni siquiera es necesario estar comprobando las presiones con asiduidad. Los coches más nuevos disponen de monitorización de la presión a través del sistema de a bordo.

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies